La Cultura Inmaterial de Cuatrovitas

Cómo se conformo la tradición respecto a Nuestra Señora de Cuatrovitas

A comienzos del siglo XVIII las fiestas en honor de la Virgen eran como en el siglo anterior, la conmemoración era el día 15 de agosto, en su ermita, sin existir traslado de la imagen de ningún tipo, independientemente de quién la organizarse. 

En efecto es seguro que la Hermandad había desaparecido con motivo de la epidemia de fiebre amarilla, que debió afectar a los miembros más destacados de la misma. La situación varió, y el poder de administración de dichos bienes pasó al Párroco de San Martín, quien ya ostentaba el cargo en el año 1821.

Hechos que determinaron llevar la virgen al pueblo

En algún momento entre 1808 y 1827 se debe decidir llevar a la virgen al pueblo el día de Santiago, en acción de gracias o para pedir su protección, como se aprecia en el contrato de arrendamiento de las cabras de este año, que ya sitúa la fecha tope para el pago el 25 de julio.

Queda discernir el motivo y momento en el que se decide llevar a la Virgen al pueblo. Nos inclinamos por pensar que los graves sucesos relacionados con la Guerra de Independencia, incluyendo la destrucción de la Calle de Cotán, pueden ser el momento perfecto para situar el comienzo de esta tradición.

Otra posibilidad, relacionada con la protección que siempre se asoció entre la Virgen de Cuatrovitas y el cultivo de la aceituna y la viña, sería que se hubiese llevado al pueblo con motivo de la grave sequía del año 1817.

El enfrentamiento entre la Parroquia y el Ayuntamiento

Hay dos momentos de claro enfrentamiento entre la Parroquia y el Ayuntamiento en el siglo XIX. El primero se produce por la presencia en la villa de religiosos exclaustrados que complica la situación al enfrentar a las dos instituciones, provocar la aparición de bandos entre la feligresia y la existencia de rencillas entre los ministros de Dios destacados en Bollullos.

El segundo de estos conflictos es sinónimo de un enfrentamiento enconado entre el Concejo y el Párroco. En 1862 el Ayuntamiento solicita que sea retirado de su cargo el presbítero D. Francisco Javier de Histos, al que se acusa de enemistar a los vecinos, por su carácter cizañero y polémico.

Será precisamente la organización de estos eventos en honor a nuestra Patrona lo que acabe por dar lugar a la nueva corporación que aún hoy conocemos.

Poniendo sentido a la tradición

Entre 1825 y 1849 debieron organizarse fiestas en honor de la Virgen, seguramente coincidiendo con su llegada al pueblo a finales de julio. Sabemos también que el Corpus se celebra en nuestro pueblo desde antiguo durante el mes de septiembre, com por otra parte era tradicional en las localidades de los alrededores.

Las penurias económicas que atravesaba Bollullos, así como el hecho de que fuese el Ayuntamiento el encargado de costear ambas celebraciones, determinaron que en el año 1849 se decidiera unificar ambas fiestas para abaratar los costes y que la Virgen pasase a figurar en la procesión del Corpus, junto a la custodia, San José y San Sebastián.

El origen de la Hermandad y la Romería

Era una necesidad crear una hermandad que se ocupara de los asuntos de la Patrona, quizás minusvalorados en el seno de la celebración del Corpues, y en todo esto debió influir también la abierta enemistad existente entre el párroco y la feligresía, más aún si recordamos que el párroco era el administrador de los bienes de la Virgen.

Es en 1863 se procede a la constitución de la Hermandad de Cuatrovitas y cuiriosamente al año siguiente se procede a separar ambas fiestas, y el Corpues pasa a celebrarse en mayo.

La institución de la romería no esta documentada, pero se piensa que habida cuenta el innegable vínculo existente entre la Virgen y las labores de faena del campo más allegadas a nuestra localidad, relacionadas con el cultivo de la acietuna y la uva, no serái extraño intuir que desde comienzos del siglo XIX el traslado de vuelta a la ermita debió producirse durante el mes de octubre, cuando ya han finalizado las labores de recolección de la aceituna como los trabajos destinados a obtener mosto.

La Virgen de Cuatrovitas vista desde el proyecto de investigación

En estas ocasiones se manifiesta la devoción y la riqueza de elementos materiales e inmateriales que rodean a esta celebración mariana, a la vez que se renueva el compromiso entre la patrona y el pueblo de Bollullos. La elaboración de las carretas de pique, entre reuniones de amigos y familiares,  las sevillanas del camino y la romería, los bueyes tirando de la carreta de la virgen, los sonidos de guitarras y tamborileros, y otros aspectos, definen contextos de enorme belleza en el que el nombre de Cuatrovitas sirve para reafirmar la identidad de un pueblo, que siente y vive por y para ella. 

La necesaria salvaguarda del patrimonio cultural material e inmaterial vinculado con Cuatrovitas, es el principal objetivo de una investigación que desde distintos puntos de vista intenta descifrar los valores arqueológicos, antropológicos, arquitectónicos, históricos y otros de todo los elementos que rodean a Cuatrovitas.

El trabajo esta siendo realizando por un equipo multidisciplinar y tiene como objetivo final el documento técnico para la futura inscripción en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz de la Zona Patrimonial de Cuatrovitas. Según la Ley 14/ 2007 del Patrimonio Histórico de Andalucía, las zonas patrimoniales son: “aquellos territorios o espacios que constituyen un conjunto patrimonial, diverso y complementario, integrado por bienes diacrónicos representativos de la evolución humana, que poseen un valor de uso y disfrute para la colectividad y, en su caso, valores paisajísticos y ambientales”. 

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